Adios a las deidades de Ra

Justo a tiempo y ni un segundo mas tarde se abrieron las aguas y el éxodo de mis Judíos pensamientos se dio a la tarea de desbordarse por el canal que jamás pensé que se revelaría.

Tímidos en un principio, pero desbordantes al fin, no guardan rencor a Faraón ni escupen sobre su efigie como se juraron hacerlo en un momento de arrebato. Antes bien, Blasfemos en su falta de orgullo y escasez de arrogancia, miran hacia atrás con cariño y guardan el recuerdo de lo que fué una benevolente tiranía

Ya del otro lado hay paz, el agua es tersa de nuevo y aunque los nubarrones no parecen disiparse, hay una esperanza a 5 de donde están. A lo lejos hay un destello de lo que parece luz. Espejismo? quizás no. Efímera visión? Tal vez.

No tenía que haber sido así; sin embargo así lo dispuso quien tiene el poder de instaurar la Pascua, o en un momento de arrebato dejar que el tumulto protóxido ahogara a cada uno de ellos.

La vara que fué serpiente un dia, los guía haca esa tierra prometida. Egipto y su multitud de deidades se disputáran la lealtad de su pueblo; y la memoria de los recién liberados bastará que quede obstante en una retahila de criptográficos ideogramas que sólo quien los escribió entiende y quien marchó sobre el lodo que dejaron las aguas al partir vislumbra el significado.

Ra perdona, pero no olvida. Los siglos se encargarán de que el pasado se pierda, o que la geroglífica memoria persista. Entre la tumba del pasado y la cúspide hemitetrahédrica que lanza el haz hacia el firmamento hay un camino que el pueblo que quisiera ser elegido debe recorrer.

Sólo la persistencia de la memoria dejará que la profecía que ayer, ni un minuto demasiado tarde se balbuceó; se haga realidad.

Ra perdona pero no olvida.


Acerca de este articulo