Con el circadiano fuera de ciclo

Es frecuente que por estas fechas; con las desveladas, posadas, fiestas, bacanalias, convebios y otras hierbas similares; uno pierda el ritmo del día y la rutina del sueño se ve descarrilada.

Me sucedió también cuando era estudihambre con los exámenes finales, parciales, trabajos maratónicos, campamentos en el laboratorio de metalurgia y las interminables ocasiones de libar con singular alegría y consumir cuanta bebida con etanol se nos atravesara.

Los tiempos han cambiado y hoy son otras las razones, y sin embargo aquí me encuentro con el ojo pelón y la cabeza explotando, sin la mas mínima intensión de caer en los brazos de Morfeo.

Son los reportes de fín de mes, la nostalgia de las fechas, la depresión de que estoy en la recta final de los tés y de todas las metas y sueños no logrados. Mi circadiano esta totalmente descarrilado. Como a las 4 de la mañana mi cuerpo decidirá que ya estuvo bueno y sólo será para levantarme a las siete.

Claro que andaré como hoy, medio dormido y sin poderme concentrar con las mismas mil y una cosas que me dán vueltas en la cabeza como murciélagos cafeinados, pero con la añadida dificultad de que ahora sí tengo que realizar una labor que requiere esfuerzo mental.

Y porqué no lo hago ahorita? No se me pega la gana. En vez de adelantar lo que sé que mañana no tendré energías de hacer, aprovechando la agudeza mental y el torrente creativo que el coraje destilado me proveen, prefiero invertirlos en estas poco inspiradas líneas.

Además cuando me pongo así; fumo como chacuaco. Bonito avance en mi propósito.

Sirve que me estoy desahogando, sin duda, pero no por eso me siento mejor.

Ni el té de tila, ni la paja australiana, ni la lectura oportuna, ni el hacer ejercicio me han funcionado.

Sólo quiero dormir y no me pega la gana.
Sólo quiero descansar y la cabeza no me deja de dar vueltas.
Sólo quiero roncar y ya ni eso me sale bién, según recientes observaciones.
Sólo quiero dejar de preocuparme, desconectar el cerebro y dejar que todo lo demás se acomode solito.
Sólo quiero que me deje de importar.
Sólo quiero dejar de sentir.
Sólo quiero con un demonio, dormir. (mejor con una demonia)

Sin embargo, aquí sigo, y mi circadiano desfasado 7 horas con la humanidad que me rodea.


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