Paul Strand

Las cosas que he visto hoy, me han conmovido de tal manera y me han recordado tantas cosas que hasta decidí abrir una nueva categoría en el Bló. El museo Getty frecuentemente tiene exposiciones de fotografía, y me han gustado bastante, y procuraré exponer algunas de ellas en esta categoría.

La galería dedicada a Paul Strand empezó medio sosa, con algunas fotografías arquitectónicas que me parecieron bastante equis.

Muchas veces he fotografiado maquinaria, para proyectos de ingeniería, y estos objetos inanimados al menos para mí me parece que tienen cierta estética en la precisión y textura que adquieren, y tambén por los juegos de luz y sombra que se generan. Fue una grata sorpresa que Strand compartiera esta fascinacion y las fotos “humanizadas” de la maquinaria de taller me parecieron excelentes.

Sin embargo, cuando llegué a la parte dedicada a los retratos, fue que disfruté más las placas, pues tenían un aire de naturaleza y candidez poco comunes.

Resulta que Strand gustaba de fotografiar a sus sujetos cuando ellos no se daban cuenta que estaban siendo capturados en la cámara, y hasta llegó a inventar una cámara con un lente falso, que tomaba fotos “de ladito” para que sus sujetos supusieran que estaba fotografiando algo distinto.

Esto hace que los sujetos aparezcan en poses completamente despreocupadas y le da una autenticidad al momento, que proyecta el pensamiento instantaneo del sujeto y te lleva a reflejarte en el, más que percibir un mensaje del fotógrafo. Estas viendote a ti mismo, preguntandote que estaba pensando la persona en la foto, en vez de ver a traves de los ojos del fotografo y preguntarte que te quiere decir. Fue fascinante y estoy seguro que a mas de alguien le va a gustar.


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