Preguntas Bizantinas

El ser capaz de clasificar las preguntas como “irrelevantes” o “sin respuesta” por diversas razones, es parte de “saber lo que no sabes” y el complicado subconjunto de éstas: “saber lo que no puedes saber”.

La sabiduría (y mucho tiempo ahorrado) descansa en una comprensión mas profunda de cómo determinar el valor de una pregunta.

Hay que aceptar que podemos decir “No lo sé” y darnos cuenta que hay gente con la capacidad de hacer malas preguntas como si fueran las preguntas mas importantes del momento. La favorita es “Porqué estamos aqui?”. Es inútil pues implica otras preguntas que no tienen respuesta objetiva.


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