Casa de Piedra

Entrada Casa de piedra El domingo pasado, decidimos que sería un domingo extremo, y nos lanzamos a buscar la casa de Piedra. Todo empezó cuando nos llegó el rumor de que existía en la Rumurosa una línea de Tirolesa, pero no sabíamos exactamente donde quedaba. a las 6:30 de la mañana iniciaba nuestro ascenso por la Rumorosa, en busca del mítico lugar, supuestamente una mansión que habría sido construída por un narco, que al ser aprehendido la dejaría abandonada.

Después de pasar la caseta, nos indicaron que debíamos empezar a descender, y a unos metros veríamos la entrada a la casa de piedra señalada. En efecto, pasamos por un caminillo de terracería, y nos encontramos en una amplia explanada entre los montones de piedra roja de la Rumo.

Ahí nos salió al paso el Sr Molina, quien se encarga de las instalaciones de la casa de piedra y fué cuando nos contó la triste y verdadera historia del lugar: Resulta que el primer gober precioso de Baja California, Braulio Maldonado, mandó construir en terrenos ejidales este escondite, en lo mas recóndito del estado, a la zazón, perdido entre las piedras de la Rumo, cerca de lo que sería después la Carretera a Mexicali.

Según nos comenta, el objeto era esconderse ahí con sus compas y sus queridísimas botellas de coñac, pues resulta que el vicio (al parecer) de los gobers preciosos es la pederastia. Pues con botellas de coñac o sin ellas, -se dice- en estos lugares se armaban tremendas orgías, y hasta había una ametralladora montada en el balcón para darle la bienvenida a quien osara interrumpir las bacanálicas tardeadas. Existe -no la vimos- fotos del Gober Maldonado con María Félix y Miguel Alemán en una de las mencionadas tardeadas.

El simio y yo En fin, el lugar quedó abandonado y a merced de vagos, borrachos y grafiteros, se convirtió prácticamente en una letrina pública, hasta que una asociación de montañistas decidieron convertirlo en un centro recreativo con deportes extremos. Se empezó a hacer limpieza de todo el Grafiti que ensucia el paisaje, se montaron unas líneas de tirolesa y se inició la reconstrucción de la que otrora fuera un nidito de lujoso amor ilícito, con la idea de convertirlo eventualmente en un museo.

Se rehabilitó la piscina y por la módica suma de $5.00 humildes pesitos por cabeza, uno puede estarse toda la tarde disfrutando del paisaje, y practicando deportes extremos.

La casa cuenta con una sala que en su tiempo debió haber sido lujosísima, y una recámara principal, así como un baño. Todo esto, en el segundo nivel. En el primer nivel estaba la cocina y los baños de la servidumbre, mientras que el tercer nivel, es un balcón-explanada que cuenta con una plataforma para que toque la banda o el conjunto musical. Ahí es donde se dice estaba montada la ametralladora, apuntando al camino de entrada, por aquello de los gorrones no convidados.

Alex Rappelero Alex, un avispado muchacho de 17 años es el intstructor de montañismo y Rapel que estaba en turno, y nos indicó que por $40.00 pesitos la tirada uno puede darse su shot de adrenalina en la tirolesa y que por $100.00 nos lleva en una excursion de 4 horas a las pinturas rupestres (después de todo, lo grafitero lo traemos por herencia cultural desde época de las cavernas) localizadas en una cueva de las laderas en que se encuentra esculpida la casa de piedra, Sólo hay que llevar rópa cómoda, una cantimplora y naranjas para evitar la deshidratación, y muchas ganas de trepar alegremente por las piedras cual cabra montaraz.

Procedimos a subir a la Tirolesa, que aunque no estaba funcionando, pues están renovando el equipo, la plataforma de lanzamiento ofrece un singular espectáculo natural, el paisaje es impresionante y para llegar a la plataforma es necesario pasar por algunas cuevas y caminillos que si eres -como yo- un homo oficinencis, te proporcionará un reto más emocionante que el mas intrépido trayecto entre cubículos, oficinas y cajas de resmas para la copiadora hasta la cafetera. El camino implica negociar traicioneras piedras y una subida asistida por cuerda con nudos que no es para tímidos.

La verdad es que el viajecín vale la pena, para organizarse con los amigos y llevar una buena carne asada y aventurarse a trepar por las rocas. Ya con más ganas uno puede aprender a rapelear (ahí te proporcionan el equipo) y pasar una buena tardeada de deportes extremos.

Cuando terminamos nuestro recorrido, nos dirigimos al poblado de la Rumorosa, para desayunar un delicioso conejito asado, pero eso es material para otro artículo.

Mientras, pueden ver las fotos en mi album de flickr.

Descent Rapel 4155Descent Rapel 4089Sala principal y entrada a la recámara¡;Llega hasta allá!Tirolesa 4012


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